lunes, 12 de febrero de 2018

UNA NIÑA DE 9 AÑOS GRABA A SU PADRE PARA PROBAR QUE LA VIOLABA PORQUE NADIE LE CREIA


UNA NIÑA DE 9 AÑOS GRABA A SU PADRE PARA PROBAR QUE LA VIOLABA PORQUE NADIE LE CREIA Una niña de nueve años se escondió una grabadora en sus prendas intimas para demostrar que su padre abusaba de ella, según un artículo publicado en el diario británico Daily Mirror. Después de dos años de ser abusada, la niña, de Madrid (España), decidió denunciar a su progenitor, pero nadie le creía. La pequeña le contó al pediatra que sentía ardor al orinar y que su padre le había clavado la uña, además le dio que no le gustaban las cosquillas que el hombre le hacia su padre en los genitales. Tiempo después la menor volvió a urgencia con los mismo síntomas y el doctor afirmó que había sospecha de abuso sexual. Ante las declaraciones de la menor, el perito que examinó a la niña y no le creyó y un juzgado de Madrid archivó su caso. Ni la madre pudo proteger a su hija, quien le suplicó a las autoridades que no permitieran que su expareja, el padre de su hija, se llevará a su pequeña. Principios generales--   En 2003, Patricia Derian, quien se desempeñaba como Asistente de Secretario de Estado para los Derechos Humanos en la Presidencia de Jimmy Carter escribió: "A través de estas agencias militares y de inteligencia el gobierno de Estados Unidos está enviando un peligroso y doble mensaje. Si esto sigue así, se va a subvertir toda nuestra política de derechos humanos".1 Para entender el papel de la CIA en los derechos humanos, hay que enfrentar desafiantes problemas de ética. John R. Stockwell, un oficial de la CIA que dejó la Agencia y se convirtió en un crítico público, dijo de los oficiales de campo de la CIA: "Ellos no se reúnen con los escuadrones de la muerte en las calles, donde realmente están troceado personas o colocándolas en la calle y haciendo que camiones en funcionamiento pasen sobre sus cabezas. La gente de la CIA en San Salvador se reúne con los jefes de la policía y con la gente que dirige los escuadrones de la muerte y mantienen contactos con ellos, se reúnen con ellos junto a la piscina de las villas. Y es un tipo de relación sofisticada, civilizada. Y hablan de sus hijos, que van a la escuela en la UCLA o Harvard u otras escuelas, y no hablan de los horrores de lo que se está haciendo. Simulan que no es verdad."2 Florencio Caballero, ex interrogador del Ejército de Honduras, dijo que había sido entrenado por la Agencia Central de Inteligencia, lo cual fue confirmado por el New York Times consultando con funcionarios estadounidenses y hondureños. Gran parte de su relato fue confirmado por tres funcionarios americanos y dos funcionarios hondureños, y puede ser el testimonio más completo de cómo se autorizaron las unidades del ejército y de la policía para organizar escuadrones de la muerte que se apoderaron, interrogaron y mataron a presuntos izquierdistas. Caballero dijo que en tanto los entrenadores argentinos y chilenos le enseñaban a miembros del Ejército hondureño las técnicas de secuestro y eliminación, la CIA prohibió explícitamente el uso de tortura física o asesinato.3 Caballero describe el papel de la CIA como ambiguo. Caballero dijo que sus oficiales superiores le ordenaron él y otros miembros de las unidades de inteligencia del ejército, ocultar a los asesores de la CIA su participación en los escuadrones de la muerte. Añadió que fue enviado a Houston durante seis meses en 1979 para ser entrenado por instructores de la CIA en técnicas de interrogatorio. “Ellos me capacitaron en interrogatorio, para poner fin al uso de la tortura física en Honduras ... enseñaban métodos psicológicos”, dijo el Sr. Caballero de su entrenamiento americano. “Así que cuando tuvimos a alguien importante, lo ocultamos de los estadounidenses, lo interrogamos nosotros mismos y después lo entregamos a un escuadrón de la muerte para su eliminación”.


0 comentarios:

Publicar un comentario

pub4

loading...

Total de Visitantes